martes, 27 de diciembre de 2011

Animales con características humanas, animales con humanidad

¿Ser animal o ser humano?... es la pregunta. Existe una gran variedad de animales que por su comportamiento y las características que poseen parecen humanos. Según el diccionario de la lengua española WordReference.com, humanidad es “sensibilidad, compasión, bondad hacia los semejantes”. Cabe entonces preguntarse si esta definición sólo se aplica a los seres humanos o puede ser aplicada al mundo animal. Como veremos en este artículo hay una infinidad de animales con estas características que los hacen muy humanos.

El suricato y la organización social

Este mamífero es una mangosta que se puede encontrar en el desierto de Kalahari. El suricato es muy sociable, por lo que forma colonias de más de 20 miembros, cada uno con una función determinada, garantizando así la supervivencia de la especie. Las funciones de los miembros de la colonia están divididas en centinelas, cuidadoras, cazadores e instructores.

Suricato cuidadora

Suricatos centinelas












La función de los centinelas es hacer guardia, y cuidar al resto de la colonia del ataque de algún depredador. Las cuidadoras atienden a las crías pequeñas mientras los demás van de cacería. Los cazadores, que son buenos rastreadores, localizan las presas y llevan el alimento a la colonia, compartiéndolo entre todos. Mientras, la función de los instructores es encargarse de enseñar a los suricatos jóvenes el arte de cazar. Este comportamiento garantiza el bienestar y la supervivencia de la comunidad.

Animales que comparten el hogar en armonía

El tejón y la mofeta común son animales que viven en grupo y pueden compartir sus madrigueras con otras especies de animales. El tejón comparte en muchas ocasiones su guarida con ratones, conejos o zorros; mientras que la mofeta utiliza la madriguera hecha por los mapaches o los zorros. 

Mona de Berbería
Otra especie que puede compartir el territorio con otros grupos de monos es la mona de Berbería, un primate que puede formar una comunidad de más de 25 individuos muy bien organizados. Estas especies pueden vivir en armonía a pesar de sus diferencias.

Parejas de por vida
Pareja de siamang con su cría





En el mundo animal existe la monogamia, animales que establecen parejas para el resto de su vida. Ejemplos de este comportamiento lo encontramos en estos cánidos (perros salvajes): el zorro ártico, el coyote, y el lobo gris. El chacal dorado además de ser buen esposo es un padre protector. Otros monógamos en este reino de los animales son el oso malayo y el siamang. Este último es un gibón, que además comparte con su pareja la educación de los hijos. 

Tití dorado forma lazos
familiares fuertes
El tití dorado es otro primate con una relación monógama y también un excelente padre. El tití dorado macho ayuda en el parto y comparte el cuidado de las crías, que normalmente son dos. Mientras la madre alimenta a una de ellas, el macho cuida de la otra. Esto ocurre así durante las primeras tres semanas de vida de las crías, formando de esta manera lazos permanentes que refuerzan a la familia y a la manada.

Facocero  cuidando sus crías

El facocero, el dormilón y el féneco son mamíferos, que aunque no son monógamos (no permanecen con una pareja estable), ayudan en el cuido y la crianza de los hijos. El facocero es un padre que puede defender ferozmente a su familia.







Por el bien de la comunidad
Elefantes asiáticos cuidándose
Estos animales trabajan en un ámbito de cooperación para beneficio de los miembros de la manada; proveyendo protección, cuidados y alimentación; dándonos una gran muestra de solidaridad hacia los demás.

El elefante asiático es un animal muy sociable, forma grupos, 
aunque los más viejos pueden estar solos. Se cuidan y se protegen unos a otros, particularmente si alguno de los miembros está herido o enfermo, o cuando la elefante va a parir. Los bebés que han quedado huérfanos son adoptados por alguna hembra de la manada.

El cuón es un cánido que ayuda en la crianza de las crías del grupo. Como buenos cazadores alimentan a la manada. Ingieren el alimento, ya que no pueden cargarlo hasta la madriguera, y luego lo regurgitan (expulsan por la boca el alimento que tienen en el estómago, sin vomitarlo) para compartirlo con los demás.

Licaón buscando comida para la manada
El licaón, otro cánido, al igual que el cuón, es un excelente cazador, ingiere el alimento que puede y llegado a la manada lo regurgita alimentando primero a las crías, luego a los enfermos y viejos, dejando lo que quede para el resto de la manada.

La humanidad no es solo del ser humano. Animales que en un principio se considerarían salvajes vemos que no lo son. El comportamiento humano en el reino animal es un hecho. Animales que crean unos vínculos familiares fuertes, que son excelentes parejas y buenos padres. Animales que saben lo que es el respeto hacia sus vecinos, que pueden organizarse para trabajar por el bienestar de su comunidad, que considera a sus ancianos y enfermos, nos dan un ejemplo de lo que es un ser humano. Por lo tanto, deberíamos ser más animales.


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