domingo, 9 de octubre de 2011

Rituales de apareamiento en el mundo de las aves

Los rituales de apareamiento o el cortejo, son una parte esencial para la supervivencia de cualquier especie. La función de estos rituales es encontrar pareja para la reproducción, aunque en algunas especies, incluida el hombre, estos rituales cumplen otras funciones como el placer, resolver problemas o algún tipo de intercambio. Pero eso es tema para otro artículo.

Cada especie tiene sus propios métodos para llamar la atención para un posible encuentro sexual. Algunos son sencillos y rápidos, otros requieren procesos más complejos y elaborados, los que resultan en un cortejo, a veces, muy largo. En algunas especies este proceso de cortejo tiene como resultado encontrar una pareja para toda la vida, mientras en otras, esto es algo temporal, cumplir con la obligación de la reproducción y seguir caminando.

El cortejo en las aves
En las aves, el cortejo sirve para identificar la especie y el sexo, ya que en cada especie existen variaciones en las técnicas utilizadas. En estos rituales de cortejo los machos y las hembras desempeñan papeles distintivos y complementarios para atraer solo al sexo opuesto.

Ave del paraíso macho luce
plumaje más vistoso que la hembra
Para la época de apareamiento los machos de muchas especies comienzan a lucir plumajes muy vistosos y llamativos, mientras las hembras son más deslúcidas. Los que no cuentan con plumajes coloridos, utilizan bailes y cantos para atraer a la hembra.

Las aves que no cuentan con colores llamativos o cantos especiales utilizan otras técnicas de conquista. En algunas especies los machos dan regalos a las hembras para impresionarlas. Le llevan comida, lo que puede ser indicativo que podrá alimentar a las futuras crías, o le llevan ramas para construir el nidito de amor juntos.

Aves con plumaje exótico
Colorido plumaje del pavo real
Los pavos reales machos tienen uno de los plumajes más bellos entre las aves. Cuando están en plan de conquista despliegan su espectacular plumaje y se contonean para atraer a la hembra, que es de plumaje blanco o pardo, mucho menos vistoso. Las pavas en un principio muestran indiferencia, pero cuando una de ellas está interesada se acuesta frente al macho y este la pisa antes del apareamiento, aceptando de esta forma la invitación.

El faisán dorado macho, de bello y colorido plumaje, atrae a la hembra con un cacareo áspero y chirriante. La hembra tiene un plumaje pardo y descolorido. Cuando alguna hembra responde, el macho se posa quieto, muestra su gola (plumas del cuello) y se inclina para mostrar su rabadilla dorada. Si a la hembra le interesa lo que ve, ocurre el apareamiento.

Las aves del paraíso utilizan el canto y el baile, unido a sus bellos y llamativos colores para lucirse ante las hembras. VER VIDEO.


Otras formas de cortejo
Urogallo
Algunas aves de caza, como el urogallo, tienen rituales colectivos. Los machos se reúnen, se pavonean, cantan y se pelean hasta lograr una posición privilegiada en el lek (ruedo o arena donde los animales de más alta jerarquía ocupan el centro). Mientras esto ocurre, las hembras observan a cierta distancia, escogen al macho deseado y entran al lek para aparearse.


El jardinero adornando su nido




El jardinero es un ave muy peculiar. Para atraer a la hembra esta ave construye nidos muy elaborados, en áreas que el mismo ha limpiado. Según la especie, utilizan diferentes elementos para decorar: ramas, flores, plumas, frutos, hojas o diferentes objetos que encuentren para ese propósito, incluso algunas hasta pintan los nidos con los jugos de las frutas. Ya terminado el nido, el ave atrae a la hembra, baila para ella esperando lograr la conquista. Mientras, las hembras van de nido en nido para escoger el de su gusto. En este concurso silvestre, el macho ganador es el afortunado en aparearse con ella. 

En algunas especies de jardinero, luego del apareamiento, la hembra construye el nido en otro lugar en el que deposita los huevos. Pobre chico, después que ha pasado tanto trabajo, su nido es despreciado.

Albatros uniendo los lazos de amor
Los albatros, aves que en los machos no se desarrolla un plumaje llamativo, el cortejo puede ser muy complejo y largo. En esta especie, tanto el macho como la hembra hacen sus movimientos, a diferencia de otros en que el macho es el que tiene que lucirse. Los albatros realizan una especie de danza, como el baile de una corte real. Mientras más tiempo dure este ritual, más fuerte son los lazos que unirá a esta pareja.
Fragata con su pecho inflado

Durante la época de apareamiento la fragata soberbia desarrolla una bolsa de un rojo intenso en su pecho para atraer a la hembra. Diferente a lo que ocurre en algunas especies de aves u otros animales, esta ave no se vuelve agresiva en este periodo. Por el contrario, los machos están juntos batiendo sus alas y haciendo ruidos con el pico esperando a ser seleccionados por alguna hembra que vuela sobre el grupo de machos.
Aunque diversos y diferentes son los rituales de apareamiento el cometido es el mismo, lograr la conquista de la pareja para el proceso de reproducción.

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1 comentario:

  1. Muy interesante. Presumidos y no les falta romanticismo, un saludo, Guadalupe

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