domingo, 28 de septiembre de 2014

Nutriendo las células mediante la digestión

El cuerpo está constituído por infinidad de células, y para que estas células puedan formar tejidos, que a su vez forman los órganos componentes de los sistemas de nuestro cuerpo, es necesario nutrirse. Las células necesitan combustible para la fabricación de sus componentes celulares. Ese combustible es proporcionado por los alimentos que ingerimos, los cuales son digeridos por el estómago y los intestinos, para luego ser transportados por la sangre, hasta los más recónditos lugares del cuerpo.

Proceso digestivo
Componentes del
sistema digestivo
La digestión es el proceso por el cual los alimentos se transforman, por acción enzimática, en productos o sustancias nutritivas más simples para ser absorbidas o asimiladas por el intestino, y distribuídas al cuerpo por el sistema circulatorio. El aparato digestivo se compone de dos partes: el tubo digestivo (comprendido por la boca, la faringe, el esófago, el estómago, los intestinos y el recto), y las glándulas anexas (hígado, páncreas, glándulas salivares y otras glándulas secretoras). Estos componentes realizan una serie de funciones, unas de carácter mecánico como la masticación, la deglución y los movimientos peristálticos; y otras de carácter químico como la insalivación, la quimificación y la quilificación.

Proceso mecánico de la digestión
Formación del quimo
El proceso comienza en la boca, donde los alimentos son masticados y triturados para facilitar la digestión. Estos alimentos se mezclan con la saliva y forman el bolo alimenticio. El bolo pasa a través de la faringe hacia el esófago. En este momento, la respiración se inhibe para evitar que los alimentos entren a las vías respiratorias. Ya en el esófago, el bolo es movido hacia el estómago por una serie de contracciones que se conocen como movimientos peristálticos. Cuando el estómago recibe el bolo, lo bate y lo mezcla con los jugos gástricos formando el quimo, el cual es empujado hacia el intestino delgado. Aquí es donde realmente esta masa nutritiva es aprovechada por el sistema. En el intestino el quimo es batido y mezclado con los jugos intestinales y convertido en quilo. Ya absorbidos todos los nutrientes, esta masa pasa al intestino grueso donde son extraídas el agua y las sales, dejando una materia semisólida que es excretada del cuerpo, pasando por el recto (última porción del tubo digestivo) y el ano.


Proceso químico de la digestión
En este proceso se forma
el quilo.
Cuando el cerebro entiende que el cuerpo va a recibir alimentos, comienza el proceso químico de la digestión. Aún antes de que la comida llegue a la boca. El cerebro le envía señales a ésta y la insalivación hace su aparición. Por acción enzimática, en la boca da inicio la transformación de los alimentos en sustancias más simples. Aquí comienza la digestión de los almidones. Ya luego en el estómago, los jugos gástricos que contienen enzimas, ácido clorhídrico y otros agentes digestivos convierten al alimento batido en quimo, una masa fluída y grisácea. Esto es lo que se conoce como quimificación. En este punto ya ha comenzado la digestión de las proteínas. Ya procesado en el estómago, el quimo pasa a través del duodeno al intestino delgado, donde se transforman a sustancias más simples los carbohidratos, las grasas y las proteínas. En el duodeno comienza un ataque de jugos pancreáticos, bilis (producida por el hígado) y jugos
Vellosidades del intestino delgado
intestinales que baten y mezclan el quimo para transformarlo en quilo, una sustancia líquida y lechosa. Este proceso es conocido como quilificación. Ya producido el quilo, las vellosidades de la mucosa intestinal se encargan de absorber los nutrientes disponibles, como los azúcares, aminoácidos, ácidos grasos y glicerol. De esta forma entran los nutrientes a la corriente sanguínea, para ser distribuídos a través del cuerpo. El quilo no utilizado es expulsado del cuerpo como materia fecal.

Considerando que las células son como máquinas vivientes, que se desgastan, se desintegran, pero al mismo tiempo tienen la capacidad de regenerarse y hasta de crear nuevas células, tienen también la necesidad de nutrirse adecuadamente. El alimento es el combustible de las células, por lo tanto, la digestión es el proceso necesario para que las células puedan alimentarse, asimilar los compuestos nutritivos y fabricar sus componentes celulares esenciales. Por consiguiente, el combustible es utilizado por las células para crear la energía necesaria para realizar eficientemente los trabajos que le corresponden.


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