lunes, 5 de septiembre de 2011

El perioftalmo: un pez con hábitos anfibios

La naturaleza no deja de sorprendernos con sus excentricidades. Tenemos al murciélago, un mamífero que vuela; al ornitorrinco, un mamífero que pone huevos; la anaconda, un reptil que pare a sus crías; y al perioftalmo, un pez que gusta de salir de paseo fuera del agua.

El perioftalmo o pez saltarín del fango, como también se le conoce, es un pez en todo el sentido de la palabra, aunque su apariencia diga lo contrario. Parece un enorme renacuajo, con un cuerpo rechoncho, casi cilíndrico y alargado; una gran y fuerte cola; y unas aletas pectorales que parecen dos bracitos (algunas especies tienen una gran aleta dorsal); y ojos saltones como los de un sapo, adaptados para ver tanto en el agua como en la superficie. Sus ojos, además, se mueven independientes uno del otro y pueden retraerse dentro de las cuencas. 

De este peculiar pez oscuro y moteado existen sobre 15 especies con diferentes rangos de tamaño, distribuídas en los manglares costeros de regiones tropicales y subtropicales del océano Indico. Vive en agujeros de unas 20 pulgadas de profundidad que el mismo excava, recogiendo con su boca el fango y escupiéndolo fuera, lejos de la entrada. 

Vida anfibia
Pez saltarín saliendo del agua
El saltarín del fango es un pez de la familia de los gobidios, con la capacidad de vivir fuera del agua, siempre y cuando mantenga húmedo su cuerpo. Durante la marea baja estos peces salen de su ambiente acuático a buscar y capturar su comida. Su alimentación consiste de pequeños moluscos o crustáceos e insectos, en el agua captura pequeños peces. Los más pequeños se alimentan de algas y formas de vida acuáticas diminutas.
Los manglares: habitat
del perioftalmo

Cuando sale del agua se desplaza sobre el fango dando saltitos con su fuerte cola cual si fuera un resorte. Con sus poderosas aletas pectorales puede trepar y agarrarse a las ramas de los mangles aireándose por largos períodos de tiempo. Sus grandes cámaras branquiales le permiten sobrevivir, ya que retienen agua en ellas de la cual extrae oxígeno mientras está fuera del agua. Al igual que los anfibios, respiran por la piel (respiración cutánea de aire) por lo que deben mantener su cuerpo húmedo todo el tiempo. 

Reproducción
Como muchos machos del mundo animal, el perioftalmo protege su territorio y realiza rituales de cortejo para atraer a la hembra. Se mueve rítmicamente hacía arriba y hacía a bajo. La hembra atraída, entra al agujero del macho donde deposita los huevos que el macho fertiliza. Los padres protegen a las crías hasta que estas eclosionan (salen del huevo), dos o tres semanas más tarde. Pueden ser independientes y valerse por sí mismas. Salen del agujero cuando este se llena durante la marea alta.
Pez con apariencia de sapo

En el mundo animal las excepciones no faltan y el perioftalmo es una de ellas... un pez que puede vivir fuera del agua, aunque sea por períodos de tiempo. Tal vez éste sea el comienzo de un proceso evolutivo que se está llevando a cabo para que los peces logren poblar la tierra, como ocurrió hace millones de años durante el surgimiento de los mamíferos terrestres.







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