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sábado, 13 de agosto de 2011

Mecanismos de defensa de los animales

Todos los animales cuentan con unos mecanismos para defenderse del ataque de un enemigo o depredador. Estos mecanismos pueden ser tan sencillos como huir, que es el más básico y utilizado por todos los animales en primera instancia. En ocasiones los animales requieren de unos mecanismos más especializados. El reino animal es muy diverso, por lo que así de diversos son los mecanismos de defensa que utilizan los animales para defenderse contra los depredadores.

Tipos de mecanismos de defensa
Huir y esconderse – estos son los principales mecanismos que algún animal puede utilizar. Estos son básicos e instintivos.
Distracción
  • La serpiente coralillo levanta su cola para hacer creer que es su cabeza, desviando así la atención a otro punto de su cuerpo, permitiéndole atacar por sorpresa a su atacante.
  • La cobra real de la India infla su cuello formando una especie de escudo. En la parte posterior tiene como un antifaz que ahuyenta al depredador.
Veneno
Monstruo de Gila: venenoso
  • El monstruo de Gila tiene una mordedura venenosa que le sirve para protegerse contra el ataque de un depredador, ya que rara vez la utiliza para matar presas.
  • Algunas especies de sapos segregan un veneno fétido por las verrugas de su espalda para disuadir a su atacante.
  • Las salamandras segregan una sustancia tóxica, llamada salamandrina, por los poros de la cabeza y espalda, que puede matar a pequeños mamíferos. También puede causar vómitos y ceguera temporal a animales más grandes, incluyendo al hombre.
Sonidos
  • A la serpiente de cascabel le basta con sonar su cascabel para advertir de su presencia, la cual es muy peligrosa para muchos animales por su veneno. Un mecanismo de defensa eficaz, sin necesidad de llegar al contacto físico directo.
Caparazón o coraza
  • Algunos animales, como es el caso de el pangolín o el armadillo, enroscan sus cuerpos como una bola, protegiendo las partes más susceptibles de un posible ataque. Sus cuerpos cubiertos de placas córneas sirven a este propósito. 
  • La mayoría de las tortugas, para protegerse, esconden su cabeza y sus extremidades en el interior del caparazón.
  • Estas armaduras naturales son impenetrables y en la mayoría de los casos los depredadores no pueden romperla.
El cuerpo: su mejor defensa
Puercoespín: sus espinas
son su defensa
  • Los erizos y los puercoespín tienen espinas que los protegen de un ataque.
  • Otros animales poseen grandes cuernos con los cuales pueden contrarrestar un ataque.
  • Caballos, cebras, jirafas con sus fuertes patadas pueden infringir daño a un atacante y así defenderse del ataque.
  • A otros animales la velocidad los puede ayudar a escapar de un depredador.
Desprendimiento de la cola
  • Muchas especies de lagartos tienen la capacidad de desprenderse de la cola para distraer a un depredador, dejándola atrás para poder escapar. También lo hace cuando es atrapado por ella.
Actitud amenazante
Existen animales que más que víctimas parecen el depredador. Esto es así porque su mecanismo de defensa está basado en el enfrentamiento directo y agresivo hacia su atacante.
Ratel: el ataque es su mecanismo
de defensa
  • La iguana verde al sentirse amenazada levanta las escamas de su dorso para asustar al intruso. Pero si está acorralada, arremete contra el depredador con garras, dientes y latigazos de su fuerte cola.
  • La víbora bufadora se hincha y bufa ruidosamente si se siente amenazada, pero ataca si con eso el depredador no se aleja.
  • El lizón de lengua azul muestra su gran lengua azul y silba amenazadoramente.
  • El ratel, ante una mínima amenaza, a veces hasta sin provocación, puede atacar a animales más grandes que él, también lanza líquido pestilente por sus glándulas anales.
Mal sabor u olor
Antílope acuático: se defiende
produciendo en su cuerpo mal olor
Algunos animales tienen unos mecanismos de defensa más sutiles, no requieren de agresividad ninguna.
  • Algunas ranas segregan por su piel sustancias que le dan mal sabor, alejando así a los depredadores.
  • El antílope acuático desarrolla un olor tan desagradable que los animales lo evitan.
Líquido pestilente
  • La tortuga de cuello de serpiente puede arrojar un líquido pestilente que ahuyenta a los depredadores.
  • La mofeta, la zorrilla, el visón y otros mustélidos pueden lanzar un líquido fétido producido en unas glándulas anales cuando están amenazados. Este mecanismo de defensa es muy efectivo, ya que este líquido puede causar ceguera  temporera en el depredador o atacante, dándole tiempo al animal para escapar.
Cortina de humo
  • Los pulpos y calamares lanzan un chorro de tinta (como una cortina de humo) a un atacante para escapar. Esta tinta disminuye la visibilidad del atacante.
Hacerse el muerto
Zarigüeya: se hace el muerto
  • Cuando la zarigüeya se siente amenazada se hace la muerta. Este mecanismo puede ayudar, ya que muchos depredadores necesitan matar a su presa para comerla, por lo tanto, las dejan sin hacerles daño.
Camuflaje
  • El camaleón cambia de color adoptando el del ambiente, lo que permite ocultarse de un enemigo.
  • Algunos insectos parecen ramas, como el insecto palo; mientras otros parecen flores, como las mantis. Esto protege a los animales de ser descubiertos por un depredador, pasando desapercibidos.
Mimetismo
El mimetismo es un mecanismo de defensa basado en el engaño, la imitación y la confusión. Es parecerse a otro animal que sea peligroso o venenoso.
  • Un ejemplo es la mariposa viceroy que imita los colores de la mariposa monarca que es muy tóxica, manteniendo alejados a los posibles depredadores.
  • El pulpo puede cambiar de color y forma de acuerdo a sus necesidades para protegerse. Ver video


Imitación
  • Algunas serpientes imitan los colores de la serpiente coralillo (que es muy venenosa) para ahuyentar a los depredadores.
  • El crótalo mudo (serpiente) golpea su cola contra el suelo produciendo un sonido parecido al cascabel de la víbora de cascabel. Es una advertencia para que no se le acerquen.
Estos y muchos otros son ejemplos de los mecanismos de defensa que los animales utilizan para ahuyentar, escapar o protegerse del ataque de un depredador. Incluso, algunos animales utilizan varios, dependiendo de las circunstancias en las que se encuentren. Pero independientemente de qué mecanismos utilice o cómo los utilice, la finalidad primordial es... la supervivencia.

jueves, 11 de agosto de 2011

Canibalismo en el mundo animal

Los caníbales era una tribu de guerreros que acostumbraba comerse a sus enemigos capturados o matados en las batallas. Desde entonces cualquier animal que se come a otro de su propia especie se le llama caníbal. El canibalismo en los animales puede darse de forma activa o de forma pasiva. El canibalismo activo es cuando el animal caza a su presa para comerla, mientras en el pasivo el animal se alimenta de una presa ya muerta.



¿Por qué un animal se vuelve caníbal?
El canibalismo no es un comportamiento generalizado en el mundo animal, pero se han encontrado alrededor de 150 especies que muestran características caníbales en diversas circunstancias.

Canibal anfibio
Aunque la mayoría de los casos de canibalismo ocurre en especies inferiores como insectos, arácnidos, anfibios o crustáceos, se han encontrado casos de mamíferos superiores que practican este comportamiento. Un ejemplo de ello es el papión hamadrias (primate) que es capaz de matar las crías de otras parejas y comerlas con el propósito de proteger su propia progenie.

En el caso del león sus razones están relacionadas a la procreación. El período fértil de un león es relativamente corto, de unos tres años. La leona no está dispuesta a aparearse hasta que sus cachorros no se hayan independizado. Ante este cuadro, el león opta por matar a los cachorros y a los leones jóvenes para que la hembra pueda entrar en celo y ocurra el apareamiento. Dependiendo de las circunstancias, o de la abundancia o escasez de alimento, el león puede o no comerse a los cachorros.

Viuda negra
Otras razones para que una especie se vuelva caníbal es el exceso de población, la escasez de alimento, o para asegurar la supervivencia de los más fuertes. Se ha encontrado que en especies que existe una sobrepoblación, como por ejemplo en ratas o ratones, se comen a las crías porque el alimento comienza a escasear. Esta situación también ocurre en aves de rapiña y gaviotas, que ante la falta de alimento se comen los huevos o los polluelos de su propia especie. En algunas especies de anfibios, donde nacen muchos renacuajos, pueden comerse unos a otros garantizando así la supervivencia de algunos. El cocodrilo americano, ante la falta de alimento puede matar y comerse a un cocodrilo más débil y pequeño.

Caníbales pasivos
El caníbal pasivo no mata a los de su propia especie, pero sí son capaces de comérselos si el animal ya está muerto. Este es el caso de la hiena manchada y del cangrejo azul.

Canibalismo después del sexo
Canibalismo sexual en mantis
El canibalismo activo de la mantis religiosa es bastante conocido. La hembra de este insecto después de aparearse se come al macho, y se ha encontrado que esto ocurre porque ella no distingue entre si el macho es una presa o es uno de su propia especie. La hembra de la araña viuda negra, al igual que la mantis, se come al macho, si este no escapa después del apareamiento. Este comportamiento es conocido como canibalismo sexual.

El canibalismo entre animales, en la mayoría de los casos es  circunstancial, dependiente de diferentes factores como: una alta tasa reproductiva, exceso de población, escasez de alimento, presiones del ambiente, protección de la progenie, y en algunos casos hasta por muestras de poder y jerarquía. 


jueves, 4 de agosto de 2011

Plantas insectívoras: mecanismos para obtener alimento

La mayoría de las plantas viven muy bien de los alimentos que fabrican o del que obtienen de otras. Pero existen unas 400 especies de plantas que incluyen en su dieta la carne, en su mayoría insectos, por lo que se les conoce como plantas insectívoras o carnívoras. Aunque pueden subsistir sin ellos por mucho tiempo, estas plantas han desarrollado unos interesantes y curiosos métodos para atrapar a los insectos.



¿Cómo comen las plantas insectívoras?
Especie de drosera
Las plantas no tienen dientes, por lo que no pueden masticar su alimento. Entonces, para obtener los nutrientes de los insectos o pequeños animales que atrapan, las plantas segregan o fabrican enzimas que convierten a las víctimas en material más fácil de digerir y absorber. Las enzimas descomponen el alimento permitiendo que las células de las plantas se nutran de las proteínas obtenidas de los insectos. Estas proteínas contienen mucho nitrógeno, elemento importante para el mantenimiento de las plantas.

Mecanismos para atrapar a los insectos
Rosolí o drosera


Estas plantas se encuentran en lugares cenagosos. Son unas hierbas bajas con hojas circulares en forma de hebras. Estas hojas están cubiertas de diminutos pelos o tentáculos que segregan una sustancia viscosa que brilla en el sol, y parece miel. Cuando el insecto se posa sobre la hoja, creyendo obtener un buen festín, los tentáculos de la drosera, que son muy sensibles al tacto, comienzan a doblarse sobre el insecto. Mientras más lucha el insecto por escapar, más los tentáculos se aferran a él, hasta que muere.

La planta segrega una enzima digestiva convirtiendo al insecto en alimento que la hoja puede absorber. Ya terminado este proceso, que puede tardar hasta unas dos horas, los tentáculos vuelven a su posición original esperando su nueva víctima.

Plantas con ascidias 
Planta mostrando una ascidia
Estas hojas en forma de embudo pueden encontrarse en diferentes colores, dimensiones o formas. Las ascidias, son más o menos erectas, con una tapa que no cierra, y su propósito es evitar la entrada excesiva de lluvia.

Estas plantas segregan miel en la boca de la hoja para atraer a los insectos, invitándolos a explorar su interior. El insecto, poco a poco se adentra en la ascidia y llegado a cierta profundidad ya le es imposible salir, debido a una capa de pelos puntiagudos que apuntan hacia abajo, haciendo imposible que el insecto suba. Luego de eso, hay una zona tan resbaladiza que el insecto se desliza, sin poder hacer nada, hasta un pozo de agua en el que el insecto termina ahogándose. Entonces es digerido y absorbido por la planta.
Ascidia: una trampa mortal

La atrapamoscas
La atrapamoscas
Las hojas de esta planta están dividas en dos mitades semejantes a valvas unidas como por bisagras. La cara interna de la hoja está cubierta por llamativos puntos rojos. Además tiene 6 pelos, tres en cada mitad que funcionan como gatillos, que hacen que la trampa se dispare. Estos pelos tienen un funcionamiento muy peculiar. Es necesario tocar dos veces el gatillo para atrapar al insecto. El segundo toque debe aplicarse al mismo pelo que se tocó primero o al contiguo, y debe ser en un lapso de 20 segundos, sino, la trampa no se dispara. Cuando la trampa se activa, las dos mitades se cierran inmediatamente atrapando al insecto en su interior, comenzando así su proceso de digestión.

Utricularias
Estas plantas por lo general viven sumergidas en el agua y pueden atrapar pequeños animalitos acuáticos. Estas plantas tienen unas vejiguillas que funcionan de manera muy eficaz e ingeniosa. En la boca de las vejiguillas hay un pelo que funciona como gatillo, el cual, cuando es tocado, abre una escotilla bruscamente absorbiendo al animal junto con una gota de agua, cual si fuera un gotero. La escotilla cierra inmediatamente y el animal queda atrapado, siendo digerido y asimilado por la planta.

Hemos visto los mecanismos que han desarrollado algunas plantas para obtener su alimento. Mecanismos ingeniosos y muy eficaces.



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