GAVETAS

martes, 6 de marzo de 2012

Olor como estrategia reproductiva

El olor en los animales es importante para el proceso de reproducción. Estos olores son utilizados para atraer a una pareja al apareamiento. Pero los animales no son los únicos que usan este método de atracción. Las plantas también utilizan el olor para lograr atraer a insectos que le ayuden en la polinización.

¿Qué es la polinización?
La polinización es cuando el polen pasa de las estructuras masculinas (estambre) de la flor a las estructuras femeninas (estigma) para que comience el proceso reproductivo. Esto puede ocurrir de dos maneras distintas: autopolinización o polinización cruzada.

La autopolinización o autogamia es cuando el proceso ocurre en la misma flor. La polinización cruzada o alogamia es cuando el polen de una flor llega a otra de la misma especie por acción del viento o por la intervención de algún insecto. En la polinización cruzada si el polen de una flor llega a otra flor de la misma planta, se conoce como geitonogamia. Por otro lado, cuando el polen de la flor de una planta llega a la flor de otra planta de la misma especie, se conoce como xenogamia.


Partes de la flor 
Flores que atraen con su olor
Para muchas flores la fecundación es un problema, si no se cuenta con un agente polinizador. Por esta razón, algunas plantas han desarrollado un sistema para atraer a insectos específicos que le ayuden en ese proceso. Estas plantas utilizan el olor de forma seductora y engañosa, haciéndose irresistibles a los insectos que se acercan sin poder evitarlo, esperando obtener un beneficio que la mayoría de las veces no encuentran.

Sus pétalos parecen una abeja
La orquídea
Una de las plantas que utiliza el olor para propósitos reproductivos es la orquídea Ophrys scolopax. Esta ha desarrollado una técnica muy efectiva para atraer a la abeja silvestre, que es su agente polinizador. Esta orquídea ha sido tan ingeniosa (porque eso es ingenio, aunque sea una planta) que sus pétalos adoptan la forma del cuerpo belloso de la abeja hembra. 

Orquídia Ophrys scolopax








Para completar la estrategia, la orquídea emite un perfume que imita perfectamente el olor de la abeja hembra. Cuando la abeja macho percibe el olor, se aproxima a la flor, intenta aparearse con los pétalos creyendo que es la hembra. En este momento ya el cuerpo de la abeja ha recogido el polen de la flor, el cual será depositado en la próxima flor que logre seducir a la abeja.

La raflesia
La flor más grande del mundo
Otra planta que atrae con su olor es la raflesia. La raflesia es una planta parásita que produce la flor más grande del mundo. Puede llegar a medir aproximadamente unos 90 cm de diámetro con pétalos de hasta 3 cm de grosor. La especie que produce esta flor es la Rafflesia arnoldii.

Tamaño flor comparado con niños
A diferencia de la orquídea, la raflesia produce un desagradable y fétido olor como a carne en estado de descomposición, atrayendo así a las moscas que disfrutan de este manjar olfativo. Las moscas, como agente polinizador de la rafflesia, se aglomeran en la flor recogiendo el polen para transportarlo a la siguiente flor, contribuyendo así a la reproducción de esta planta.

Moscas en el centro de la flor 





Como hemos visto, las plantas por su imposibilidad de moverse para aparearse, han desarrollado unos mecanismos muy ingeniosos, logrando así que el proceso de reproducción sea posible.


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